BRAGATISSIMO

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lunes, 19 de diciembre de 2011

BALANCE TV 2011

Un año largo con la reposición de todos los programas ya vistos en el 2010 y algunas sorpresas agradables, las menos así como la duplicación de otros ciclos por si fuera poco: AM fue AM y PM, y Zapping de colección pasó a ser ese ciclo y Zapping diario. Hartazgo.
En Realities, se comenzó con Soñando por Bailar, que dio tema para los programas acólitos de Ideas del Sur que pueblan la grilla de Canal 13. Y terminamos con este reality como “novedad”, ahora desde General Rodríguez.
Entre los “adherentes” o acólitos, Sábado Show, que había comenzado muy bien con la concreción de sueños y homenajes para terminar en la selección de artistas de todos los géneros, se desdobló en Cantando por un Sueño, una buena intención que tuvo como ganador a Patricio Giménez.
Sobre el final del año, reapareció Gran Hermano 2012, Telefé, con un rating bajísimo, y sin mayor explicación para este fenómeno .
Hubo grandes ficciones como El Elegido, Telefé, una de las mejores realizaciones de la televisión de los últimos años, notables actuaciones, fotografía, locaciones. Hugo otras ficciones que siguen obteniendo rating a costa de excelentes elencos pero no por calidad de recursos, salvo los actorales, como es el caso de Herederos de una Venganza, Canal 13. Los Unicos, Canal 13, tuvo un muy buen rating de arranque pero luego quedó muy lejos de Herederos. Hay dos características en Pol-ka que deberían mejorar: la idea argumental y el diseño estético. Los elencos son soberbios.
Las reapariciones importantes se dieron por el lado de Telefé en su mayoría con Nicolás Repetto y su Sábado Bus, que puso un poco de buen gusto en los fines de semana. Y también la reaparición de dos grandes artistas, Guillermo Francella con El hombre de tu Vida por Telefé, con dirección de Campanella, así como Facundo Arana en Cuando me Sonreís, que mantiene honrosos 10 puntos promedio de rating y Andrea del Boca y Tiempo de Pensar por Canal 7. Para destacar.
Canal 13 sumó como novedad la remake de La Biblia y el Calefón, sin los resultados esperados.
La generación de entretenimientos genuinos también vino del lado de Telefé. Marley reapareció con Minuto para ganar, un éxito, y Susana Giménez incorporó Salven al Millón, otro éxito, no reflejado como se debiera en el rating. Se sumaron a Justo a Tiempo con la gran conducción de Julián Weich, ciclo vapuleado por la modificación de horarios.
Canal 9 incorporó varias tiras que superaron, promedio, holgadamente los 8 puntos: Triunfo del Amor fue una de ellas y La Fuerza del destino, la otra. También incorporó ficciones ganadores del concurso del INCAA como América, y Canal 7.
Entre las novedosas ficciones con ayuda del INCAA, destacamos el ciclo de Andrea del Boca por el 7, Maltratadas por América 2, El Pacto por América, y también el producto de ONTV, TV por la Inclusión, los miércoles por canal 9, así como el ciclo dominical Los Sónicos, por el mismo canal.
Canal 7 mantuvo sus ciclos y, si bien el rating no lo acompaña en esta ciudad, es el canal más visto en todo el país. El programa musical de Soledad Pastorutti los domingos a las 13 ha sido un hallazgo, en nueva temporada, mientras que la continuación de los reportajes de Felipe Pigna así como los ciclos de cine sabatinos también y el programa de Alejandro Dolina fueron de lo mejor en su género. A esto se sumó la selección fílmica de autores de lunes a jueves para los noctámbulos, siempre de excelente calidad. Y la transmisión de premios que otros canales no realizan porque no les interesan. También añadió un programa sobre los 60 años de la televisión argentina, que surgió en el viejísimo Canal 7, con bastante buena información. En cuanto a 6.7.8, nos parece que la defensa de una determinada posición política si bien tiene fanáticos logró ahuyentar a muchos televidentes. No obstante, mostró la “otra cara de la verdad”, que no es poco.
América mantuvo su programación de siempre y agregó Desayuno americano por las mañanas, que no tuvo la repercusión esperada. Cambió de horario a Roberto Pettinato, lo sacó del aire hasta ubicarlo los sábados a las 22, haciendo un muy buen programa. Sin duda, Pettinato es uno de los grandes conductores de la televisión nacional, vapuleado también por estos cambios. Por otro lado, lograron afianzar el ciclo Animales Sueltos con Alejandro Fantino. Fantino logra su mejor perfomance cuando habla de fútbol. En lo demás, cansa, resulta machacón en los temas privados y de “sábanas” de mediáticos. Por lo demás, es el canal de los escándalos con ciclos periodísticos nocturnos muy densos y el hallazgo de un par de ficciones gracias al apoyo del INCAA.
La música, salvo por dos programas de canal 7, así como Sábado Bus y el musical de los viernes en el noticiero de la medianoche de Telefé, brilla por su ausencia.
Dejamos de lado los eventos deportivos y los programas de chimentos. Los primeros dan rating apabullante y los segundos están muy lejos de los dos dígitos.
La reiteración de figuras famosas, muchas de ellas artistas de estirpe, aburrió. Los escandaletes generados en el Bailando… fueron vergonzosos así como los “producidos” en América entre desconocidas en busca de estrellato. La generación, o mal llamada “producción”, de peleas mediáticas llenaron la pantalla de todo lo peor que uno puede sacar del ser humano, insultos, humillaciones, ofensas. Por su parte, aburridos fueron los programas con panelistas que nada aportan y que hacen radio en vez de televisión.
En el caso de los servicios informativos, se transformaron en policiales a cualquier hora del día, mostrando todo lo que no hay que ver antes de las 22 horas. Han perdido la brújula sobre qué significa hacer un noticiero. O son policiales o bien magazines. Faltan verdaderos productores de noticieros. Esto en todos los canales.
América 2 tuvo un espacio político, policial, social, con el programa de Mauro Viale los sábados a las 12, que culminó en octubre. Si bien el ciclo rozó ribetes fuertes, sensacionales, muchas charlas vehementes entre abogados resultaron esclarecedoras.
Los cambios de programación siguen estando al día, sorprendiendo al espectador. Los viernes tenemos programas “aleatorios” para no competir con Tinelli, que arrasa, y la televisión no es eso. Que arrase, pero que tengamos opciones en los otros canales.
En líneas generales, Marcelo Tinelli se adueñó una vez más de la televisión, del rating, seguido por Susana Giménez, no en rating, pero sí presencia y carisma, teniendo en cuenta la ausencia de Mirtha Legrand que desapareció de la televisión, América, con motivos un tanto confusos. Tinelli y Giménez reinaron en la TV 2011. Y, en el campo de la ficción, Guillermo Francella se transformó en el imbatible con la tira de Campanella y la reposición de Casados con hijos, que no bajó de los 10 puntos. Regresaron los galanes, faltó en más de dos décadas Mirtha Legrand y asistimos a la inauguración del “cuarto giratorio” como novedad.
Faltan programas musicales, jazz, tango. Se mantiene, y hay que decirlo, Pasión de Sábado por América que le hace honor a la cumbia argentina. Bien por el ciclo, mal para los músicos que no tienen espacios televisivos.
En producción, destacamos Bailando por un Sueño y El Elegido, en todos sus rubros técnicos. Imbatibles.
Sobre el final del año, descubrimos a un nuevo gran conductor: Santiago del Moro.
Poco para una televisión porteña con muchas horas de programación ocupadas por más de lo mismo. Es decir, desprendimientos de los ciclos del prime time, especialmente los de Marcelo Tinelli. Otra vez “chapeau” a un gran conductor y productor de televisión que supo unir lo popular con lo serio y culto y traer a una figura como Hernán Piquín a bailar para millones de argentinos.
Más de lo mismo, entonces, con el regreso los galanes, la notable ausencia de Mirtha Legrand, la inauguración del “cuarto giratorio” como novedad. Jurados y panelistas, stop. A cambiarlos. Aburridos y sin ideas. Aquello que no mencionamos es porque no podemos tenerlos en cuenta. Lo lamentamos.

Elsa Bragato

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jueves, 24 de marzo de 2011

PLÁCIDO DOMINGO: COLOSAL. VIRGINIA TOLA: MARAVILLOSA

El concierto que este 24 de marzo realizaron en el Obelisco el tenor y director orquestal Plácido Domingo (70) y la soprano argentina, nacida en Santa Fe, Virginia Tola (35), fue soberbio.
Tuvo dos partes: la primera, dedicada a grandes fragmentos de la lírica que incluyó participaciones individuales y a dúo de ambos intérpretes acompañados por músicos de la estable del Colón y de la filarmónica de Bs. Aires, reunidos bajo el título de Fundación Beethoven. Cantó además el notable Coro Estable del Teatro Colón, uno de los de mayor envergadura del mundo. La segunda parte fue dedicada a temas populares, terminando con dos clásicos: Granada, en la voz de Domingo, y a dúo El día que me Quieras. Hubo cerradas ovaciones de los más de 150,000 presentes que ocuparon la avenida 9 de julio desde el Obelisco hacia av. Santa Fe y en las calles laterales, apiñados, quietos, siguiendo con el alma cada suspiro de Plácido Domingo. El broche de la noche fueron los dos nietos del artista español de la mano de su abuelo y de Virginia Tola, quien canta junto a Domingo desde el 2008.
La televisación completa corrió por C5N y TN. Hubo diferencias notables de producción. C5N se manejó con planos muy cortos y el sonido no fue bueno. En el entreacto, el notero se dedicó a entrevistar a  representantes de la burguesía nacional. Gente que tuvo la suerte de que les dieran lugares privilegiados que, supuestamente, debían estar en manos del público. Para eso, debieron habilitar filas de sillas a los costados, como VIP, y no las ubicaciones destinadas al público.Siempre hay "amigos de los poderosos".
En el caso de TN, la ubicación de las cámaras fue inmejorable, y hay que destacarlo, así como el sonido. Además, en vez de perturbar en el entreacto con entrevistas intrascendentes y alejadas de la realidad del argentino común  como hizo C5N, pusieron en el aire fragmentos de la primera parte. Esto lo hico C5N luego de ver a la competencia (TN) y de no sacar nada en limpio de sus "amistades sociales", evidentemente emparentadas con estilos de vida que nada tienen que ver con los reales amantes de la música. Alguien dijo por ahí sobre la estupenda Virginia Tola "sí, tiene una interesante voz". Pésima evaluación de una soprano internacional con calidad para cantar en dúo, sola y como "se le cante". Hay que hablar menos cuando solo se conoce la música clásica por las etiquetas de los CD, es decir, no se la ha vivido.
El concierto en sí dio muestras del talento de nuestros músicos profesionales que, con escaso ensayo, sacaron adelante con excelencias todas las obras dispuestas, elegidas, por el maestro Plácido Domingo, bajo la batuta de Eugene Kohn, quien también dirigirá a Andrea Bocelli en GEBA el 31 de marzo próximo. Plácido Domingo abogó por una solución públicamente, aplaudió con énfasis el coro y los músicos, se puso del lado de los artistas y no de la burocracia, los que están en los "bureau"y no entienden qué es ser un artista.
Antes del recital, Domingo fue hasta el Teatro Colón, besó su suelo y cantó para los empleados.
Una muestra de arte, de señoría, de don de gentes, de parte de quien sabe a ciencia cierta dirigir los destinos de los más importantes teatros de música clásica del mundo. Empezó en Sevilla, h oy dirige la orquesta sinfónica de Los Angeles y también tiene la dirección artística de la ópera de Washington. Es decir, sabe de requerimientos salariales (en USA existen las Unions), y sabe de conflictos que nunca han pasado a mayores. Una buena enseñanza para García Caffi y Mauricio Macri quienes deberían pasar una larga temporada en las altas casas de música internacionales antes de jugar a dirigir los destinos de un teatro como el Colón o bien pensar en la presidencia de un país. Si al Colón lo tratan como si fuese una "hacienda", ¿qué harían con el país? No nos cabe duda de que la mentalidad retrógrada anida en los representantes del gobierno de Buenos Aires  por lo que hacen: le dieron la espalda a los trabajadores. ¿O habrá aquí un importante enfrentamiento con el gobierno nacional por cuestiones sindicales y los platos rotos los pagan los sindicalistas que representan a los cuerpos estables del Colón? Abajo los burócratas. Que vengan los Plácido Domingo con su talento y generosidad espiritual. Y nuestros profundos deseos de que el señor García Caffi deje los destinos del teatro Colón. Seguir los planos de una construcción con "destrucción" no refleja en nada ningún talento para una dirección artística, al menos para nuestra muy modesta opinión, fundamentada en 80 años de una familia dedicada a la música (por Elsa Bragato).

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